|
||
|
"Gran Tope Barrio Jesús de Atenas 2009"
Pro-Construcción del nuevo EBAIS para la comunidad.Más información |
||
|
|
||
|
|
||||
|
Si desea mantenerse al tanto de nuestros nuevos artículos ponemos a disposicion nuestras principales secciones en la tecnología RSS Feed.
|
||||
|
El mundialista ateniense |
Regresar |
A propósito de la locura del fútbol de Alemania 2006...
El sueño y máximo galardón al que puede aspirar un jugador de fútbol en todo nuestro globo terráqueo es poder representar a su país en un campeonato mundial
José Carlos Chaves Innecken era consciente de ello y a pesar de que ya formaba parte del equipo nacional para jugar como titular en el Mundial de Italia 90, tomó una de las decisiones más difíciles de su vida: presentó la renuncia. ¿Qué le obligó a tomar semejante determinación que iba contra toda lógica? José Carlos nació el 3 de setiembre de 1958. A pesar de que practicó varios deportes, el fútbol fue la disciplina que más se asentó en su vida. En la etapa escolar, empezó a jugar con el equipo de Los Ángeles, a la edad de 12 años. Luego formaría parte del equipo San Rafael. Ya a los 14 años jugaba en tercera división. En 1976, al concluir la secundaria, obtuvo una beca con la AFS, la cual le permitió ingresar al centro educativo Buchtel High Schooll, localizado en Ohio, Estados Unidos. Allí se involucró en el balompié, convirtiéndose en el capitán y la estrella del equipo. Fue declarado el jugador más valioso. En 1977, recién regresado al país, efectuó una prueba con “las Promesas del Saprissa”. Cuatro entrenamientos bastaron para que fuera fichado dentro del equipo. La Liga Deportiva Alajuelense se lo llevó en 1980, jugando siete temporadas con ellos. Una lesión en la rodilla le obligó a jugar con San Ramón y más tarde con San Carlos, para finalmente regresar al equipo manudo, con quien fue subcampeón de la CONCACAF en 1987. Ya para 1986 era miembro de la Selección Nacional, lo que da una idea del excelente desempeño del futbolista ateniense. Vendrían los cambios constantes de entrenadores y a pesar del bajo rendimiento demostrado por el equipo nacional en las eliminatorias, por aras del destino Costa Rica clasifica para ir al Mundial de Italia 90. Fue cuando se ingresó en la etapa de preparatoria de la Selección Nacional, a cargo del entrenador Marvin Rodríguez. Sin embargo, José Carlos no estaba a gusto con el desempeño del entrenador, ya que el trabajo se realizaba con la simple motivación de ir a participar y no a ganar. A raíz de eso, empezó a manifestar su disconformidad y fue en ese momento cuando tomó la dura decisión de renunciar al equipo nacional. Su renuncia pone en entredicho la capacidad del entrenador, por lo que se arma todo un alboroto al respecto, concretándose en un nuevo cambio del guía del equipo tricolor. Aparece la figura de Velibor (Bora) Milutinovic, quien apenas asume el cargo, manda a llamar a Chaves Innecken nuevamente. Italia recibió con un fuerte calor humano a la selección tica, la cual se instaló en la ciudad de Mondovi. Lo demás es historia: el primer rival fue Escocia, equipo que perdió ante la escuadra tricolor 1 gol por 0. El adversario siguiente fue Brasil, ante quien sucumbió la “Sele” un gol a cero, a pesar de que los pronósticos hablaban de una goleada descomunal. El próximo partido fue decisivo e inolvidable para el pueblo tico: Costa Rica venció a Suecia 2 goles a 1, clasificando para la ronda siguiente. Desgraciadamente, el equipo nacional perdió 4 goles a 1 ante Checoslovaquia. Gracias a su habilidad y pericia con el balón, José Carlos fue titular en todos los partidos de Italia 90: desde el primer minuto con Escocia, hasta el último minuto contra Checoslovaquia. Ha sido el primero y, por el momento, el único jugador ateniense que ha logrado participar en un campeonato mundial de fútbol. Y por si fuera poco esta gran hazaña, posee el privilegio de constituirse en el primer futbolista costarricense que tuvo oportunidad de tocar de primero un balón en un mundial, justo a los 11 segundos de haberse iniciado el partido, cuando cortó el avance del equipo escocés. Recién finalizado el Mundial, Chaves Innecken se fue a jugar con el equipo del Inter de Bratislava (en ese entonces de Checoslovaquia). Luego regresó al país y fue contratado por Heredia, con quienes jugó sus últimas tres temporadas. Cuando se retiró del fútbol, fue llamado por la Liga Deportiva Alajuelense como subgerente. Luego ejercería el puesto de gerente general en el Herediano. Se casó con Lourdes González Rojas en 1981, de cuyo matrimonio surgieron tres hijos. Fuente: Eladio A. Valerio Madriz. “El mundialista ateniense”. Revista Entre Cantones. Año 16, n.° 12. Junio 2006, pág. 20. |
0 Comments