De la aldea a la ciudad

Los primeros pobladores del cantón de Atenas lo constituyó un grupo de campesinos que provenían de las villas de La Lajuela (Alajuela), Cubujuquí (Heredia), la Villita de la Boca del Monte (San José) y Cartago.

Todo ello empezó a tomar auge a partir de 1788, año en que se menciona el lugar conocido como Sabana Larga. En esta fecha aparece registrado el nombre de don Joaquín Oreamuno, quien aparentemente fue el primero que procedió a denunciar terrenos en el cantón, hecho que incitó a partir de ahí que otras personas hicieran lo propio. Las tierras denunciadas por don Joaquín estaban comprendidas entre las quebradas Cajón y Las Lajas hasta las primeras lomas del Monte del Aguacate.

En 1833, los vecinos de Sabana Larga presentaron una solicitud para edificar una ermita. Estos ciudadanos, entre los que sobresalían Pioquinto Quesada y Casimiro Picado, solicitaban permiso para construir una pequeña ermita en Sabana Larga, comprometiéndose además a ceder un terreno para instalar una caballería, en beneficio de aquellos otros interesados en radicarse en la región. Fue mediante el decreto XV del 8 de mayo de 1833 que se da la autorización para erigir la obra, debiendo para ello obtener la licencia eclesiástica necesaria. En este precepto legal se le da el nombre de Atenas a la nueva población y se dispone que, cuando haya mil habitantes, se les concederá la potestad de tener su propia municipalidad. Mientras tanto, tendrían que someterse en lo civil y religioso a Alajuela.

Por consiguiente, el primer sitio donde se pensó establecer la población fue en Sabana Larga. No obstante, al ser destruida en parte la montaña, provocando una disminución de las aguas en el lugar, aunado a lo irregular del terreno, los pobladores decidieron trasladarse a las cercanías del punto geográfico llamado “Poza Azul”, que contaba con mayor abundancia del elemento acuífero, así como una topografía más plana. Esto aconteció en el mes de junio de 1834.

Fue hasta 1844 que se constituyó el curato. El 24 de octubre de 1836 se consagró la primera ermita y para 1846 la parroquia de Atenas fue erigida como tal, dedicada al arcángel San Rafael.

Algunos autores, como el señor Eduardo Chinchilla, aseguran que fue por medio del decreto XX del 24 de julio de 1867, también de Ordenanzas Municipales que derogaba la anterior, que se otorga a Atenas el título de villa. Sin embargo, el 10 de julio de 1865, un grupo de atenienses solicitó al Congreso Nacional que se elevara la población al rango de villa. Argumentaban que otros pueblos con menos progreso y recursos ya ostentaban esta categoría y que Atenas contaba con los elementos necesarios para ser reconocida con este título.

Su petición fue escuchada y el 27 de octubre del mismo año, se le otorgó el ansiado título de villa a la población, junto con la comunidad de Santo Domingo. Por tanto, el primer argumento no puede ser válido. El problema que pudo haber sucedido para crear esta confusión fue que, por razones desconocidas, este decreto nunca fue publicado en la Colección de Leyes y Decretos de la época.

No es sino hasta el del 7 de agosto de 1868, durante el gobierno de don José María Castro Madriz, que mediante resolución XXX Atenas se erige como cantón, al igual que San Mateo, y se establecen los límites territoriales para ambos. Posteriormente, el 24 de julio de 1918, por decreto Nº 28, se le da el título de ciudad a Atenas, durante la gestión de don Federico Tinoco, en vista del notable desarrollo económico y progreso.

Fuente: Eladio Alonso Valerio Madriz. Atenas: pinceladas del ayer. Alajuela, C.R.: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2004, pp. 33-36.